

















Horadamos la tierra alrededor de la casa existente, sacamos el manto vegetal y un relleno de la construcción original.
Introdujimos la nueva estructura de hormigón que da lugar a los nuevos espacios interiores, todo por debajo del nivel de la casa, imperceptible a simple vista.
Muros de hormigón armado generan los patios de expansión, privados y protegidos del clima: estos son los verdaderos hoyos, los que dan nombre al emprendimiento y remiten a la experiencia del golfista. El hoyo es el objetivo del juego.
La vegetación original se recompone, eliminando todas las huellas de la construcción, que solo se expresa a través de los hoyos, donde se disfruta la experiencia al aire libre, al sol y protegidos de los vientos o las miradas. El manto vegetal recompuesto, también nos brinda un clima protegido para las habitaciones y el silencio necesario para el descanso. Además, la cubierta vegetal suma una expansión bien asoleada, que la casa no tenía en su proyecto original.
Los Hoyos @loshoyosacantilados
Proyecto y dirección @agueromarcenaro
Fotografía Obralinda